Con una mirada profundamente misionera y comunitaria, entre los días 19 y 22 de mayo se llevó a cabo en la comuna de San Francisco de Mostazal el Encuentro Nacional de Pastoral Juvenil. El espacio, convocado por la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la Conferencia Episcopal de Chile (CECh), congregó a representantes y equipos pastorales provenientes de las distintas diócesis del país, de movimientos y congregaciones con un fuerte trabajo con jóvenes, y de instituciones de educación superior, con el objetivo de reflexionar, rezar y proyectar los desafíos actuales de la evangelización de los jóvenes, en un contexto de acompañamiento juvenil en la era digital.
Durante las cuatro jornadas, los agentes pastorales abordaron temáticas cruciales para el contexto social, cultural y digital contemporáneo. Entre los bloques formativos destacaron el análisis de las realidades que viven las comunidades de base, la espiritualidad de los asesores, el acompañamiento pastoral y, de manera muy especial, la presencia de los jóvenes en la era digital, planteando la urgencia de humanizar las plataformas virtuales desde una óptica evangelizadora.
De los espacios que más se valoraron, destaca la ejecución de talleres por parte de profesionales del Duoc UC en temáticas relacionadas a las y los jóvenes y su presencia digital, y cómo humanizamos estos espacios digitales desde el Evangelio. Además, hubo un trabajo fuerte sobre acompañamiento espiritual, guiado por Tomás Browne sj, y acompañamiento a las juventudes actuales: redes sociales, música e identidad espiritual, facilitado por el Doctor en Psicología Rodolfo Núñez. Ambos espacios no solo abrieron el diálogo sobre estas temáticas, sino que también fueron esenciales para comprender la importancia del acompañamiento en los contextos juveniles.
En la jornada, hizo su presentación como nuevo Asesor de la Comisión, Ariel Rojas Hernández, quien expresó su alegría y motivación por tomar la animación de esta pastoral, como joven laico comprometido con la misión evangelizadora hoy: “hemos hablado de muchas cosas, sobre cómo llegamos, cómo está el país en términos de juventudes y también como va a ser nuestro acompañamiento, como vamos a seguir acompañando a las y los jóvenes en los territorios. Estamos muy contentos con esta nueva revitalización de la Pastoral Juvenil de Chile”.
Lo que menciona Ariel responde a lo expresado en el capítulo VII de la Exhortación Apostólica Postsinodal Christus Vivit, donde estamos llamados a afrontar y acoger dos grandes líneas de acción, por un lado estamos llamados a buscar, convocar, atraer a nuevos jóvenes a la experiencia del Señor, y es lo que se propone como misión pastoral para su período como Asesor Nacional, recuperar la participación de aquellos equipos de pastoral juvenil de las diócesis, movimientos y congregaciones que no están vinculados a la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil. Por otro lado, está el crecimiento y desarrollo de un camino de maduración de los que ya han hecho esa experiencia, es decir, seguir cuidando los espacios donde ya se ha logrado la participación de los equipos a la experiencia nacional.
Ariel asume este desafío siendo reconocido por su rol en la Pastoral Juvenil chilena y latinoamericana, siendo representante juvenil en comisiones, espacios de diálogo y Encuentro Regionales o Nacionales, habiendo además integrado el Organismo Consultor Internacional de Jóvenes (IYAB por sus siglas en inglés) de la Santa Sede, donde pudo constatar la realidad y diversidad de la Iglesia universal compartiendo con jóvenes de 20 distintos países, con realidades diocesanas, de movimientos y de congregaciones, y destacando por su discurso de bienvenida al Papa Francisco en el encuentro con la juventud en Maipú, en su visita al país en 2018.
El horizonte hacia Seúl 2027
Uno de los momentos que despertó mayor entusiasmo entre los participantes fue la preparación para la próxima Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Seúl 2027, que se celebrará bajo el lema dado por el Papa: "Tengan valor: yo he vencido al mundo" (Jn 16,33).
El ambiente del encuentro nacional reflejó que las diócesis ya se encuentran movilizadas de cara a este acontecimiento eclesial, el cual no se ve solo como un viaje, sino como un peregrinaje y como un proceso de reactivación interna para los movimientos y parroquias del país.
Para coordinar este camino, la delegación oficial chilena ya ha dispuesto canales formales de trabajo, habilitando el correo institucional jmjseul2027@conferenciaepiscopal.cl y trazando las primeras acciones logísticas, tales como el levantamiento de un directorio general de responsables diocesanos, encargados de redes sociales y un registro general de agencias.
La fase operativa para la cita mundial ya comenzó. A nivel global, el Comité Organizador Local (COL) de Seúl y el Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida de la Santa Sede realizaron en marzo un encuentro virtual de lanzamiento de la fase de implementación, donde se presentaron las bases y la visión del evento resumida en cuatro palabras clave: encuentro, cuidado pastoral, peregrinación y misión.
El siguiente hito fundamental en el calendario se desarrollará del 14 al 17 de septiembre de 2026 en Incheon y Seúl, Corea del Sur, donde tendrá lugar el Segundo Encuentro Preparatorio Internacional. En esta trascendental cita, la Iglesia en Chile estará representada por el Obispo Mario Salas, odm, Presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil y Neva Cifuentes, a Coordinadora de las Comisiones Pastorales; quienes participarán activamente en las sesiones de trabajo presenciales para definir los aspectos logísticos, de visados, de salud y de inscripción definitiva para los peregrinos chilenos.
La Diócesis de Incheon será la sede oficial para la delegación chilena en los "Días en la Diócesis" (del 29 de julio al 2 de agosto de 2026), sirviendo como la gran puerta de acogida gracias a su cercanía con el Aeropuerto Internacional de Incheon (ICN). Bajo el concepto cultural y espiritual "IT-DA" (Conectar), esta jurisdicción eclesiástica centrará su propuesta en conectar personas a través del alojamiento en familias locales, entrelazar culturas respetando la diversidad y vincular el tiempo mediante un fuerte enfoque en la ecología integral inspirada en Laudato Si’. Posteriormente, los jóvenes se trasladarán a Seúl para el Evento Principal junto al Santo Padre.
Al concluir la cita en San Francisco de Mostazal, los equipos nacionales valoraron la oportunidad de construir redes de colaboración concretas. La participación en este hito nacional no solo consolida las estructuras locales, sino que inserta de lleno a la Pastoral Juvenil de la Iglesia en Chile en la corriente sinodal y misionera que se propone para la Iglesia universal de cara al encuentro en Corea del próximo año.
Fuente: Pastoral Juvenil Chile – Comunicaciones CECh